Una de las muchas preguntas que empiezan a hacerse en todos los foros de nieve y esquí, y lógicamente en el nuestro (y esta entrada del blog es una respuesta para todos esos foreros) es ¿Qué tiempo hará este invierno? ¿Será un invierno frío? y sí es así ¿Nevará mucho? o por el contrario, ¿Será un invierno cálido? o ¿No nevará? Son preguntas que se hacen en todos los foros de nieve, esquí y meteorología y que seguramente todos nosotros, como aficionados al esquí o al snow nos habremos hecho alguna vez. O más bien, nos lo habremos preguntado cada temporada por esta época.
Antes de empezar a ello, tengo que hacer un llamamiento a la calma. Estos días empiezan a aparecer todas estas cuestiones, pero aparecen alentadas por un inicio de otoño bastante más frío de lo normal. El otoño empezó hace justamente mañana una semana y la primera semana fue más propia de bien entrado Octubre que de finales de Septiembre. Esta semana fue de cielos grises, bajada importante de temperaturas, viento, precipitaciones y para colmo las primeras nieves, pero no solo en Pirineos (como nos muestran en las televisiones), también en nuestras montañas ha nevado por encima de unos 1.900 o 2.000 metros, de manera testimonial, pero algo nevó.
Picos de Europa desde Arriondas el pasado miércoles
Fotografía de Emilio Tuya Domenech compartida en el perfil de facebook de Valgrande-Pajares.net
Fotografía de Emilio Tuya Domenech compartida en el perfil de facebook de Valgrande-Pajares.net
¿Qué quiero decir con esto? Que mucha calma. Se nos ha adelantado un poco el frío, pero mismamente esta próxima semana que viene será todo lo contrario, con cielos despejados y temperaturas al alza. Todo ello entra dentro de la variabilidad típica del otoño astur; no olvidemos que hace justamente un año aún abarrotábamos las playas de Asturias y el 2 de Octubre de 2011 se registraron 31ºC en Gijón (siendo la 2ª temperatura más alta de ese año en esa ciudad). Así que lo dicho, mucha calma y paciencia que aún queda tiempo para que la atmósfera se aclimate a la progresiva llegada del invierno, porque seguramente tendremos tiempo muy variable, como corresponde a esta estación.
Volviendo al tema que nos atañe. Las previsiones estacionales: Pues habrá que empezar por la base: ¿Qué son las previsiones estacionales?
Así a grandes rasgos, las previsiones estacionales, son las predicciones que hacen ciertos modelos meteorológicos para un largo periodo de tiempo. No son previsiones que nos digan en tal día lloverá o al siguiente hará sol. Estos modelos se suelen presentan en mapas de medias de desviación climática sobre los valores normales de distintos parámetros meteorológicos, (temperaturas, precipitación, presión, temperatura a 850 hPa., etc.).
Por norma general se presentan en conjuntos de 3 meses, como por ejemplo la desviación de la temperatura normal (por encima, por debajo o en la media) en determinado sitio para un periodo concreto, de ahí que se les llame estacionales. Aunque actualmente estas previsiones también se presentan para cada mes. Para hacer estas previsiones estos modelos se basan de los datos de millones de estaciones meteorológicas recogidos a diario, analizan las perturbaciones actuales, los datos pasados, los comparan y sacan su "previsión" tras la aplicación de numerosos cálculos y algoritmos matemáticos muy complejos con toda esa enorme cantidad de información. En ellos influyen índices como la NAO o los fenómenos de El Niño o La Niña, que acaban haciendo aún más compleja la previsión.
Sabiendo esto nos surgirá otra pregunta: ¿Se puede hacer una previsión a tanto tiempo? O mejor dicho, porque sí se hacen... ¿Nos podemos creer las previsiones estacionales?
La respuesta es clara: No. Se intentan hacer y cada vez cuentan con más parámetros en sus estudios, pero la baja fiabilidad que ofrecen hacen que la respuesta sea negativa. En situaciones meteorológicas complicadas apenas nos podemos "mojar" para hacer una previsión a 24 horas por la gran variabilidad de los factores que inciden en ellas. Así que imaginaros lo que supone hacer una previsión para dentro de 3 meses por ejemplo, unas 2.200 horas. Cuanto menos complicado, ¿no?. Sumemos además que estamos en Asturias, donde la meteorología y el clima son aún más complejos.
Lo que podemos hacer con las previsiones estacionales es tomarlas como una posible tendencia a tener en cuenta, pero no irnos más allá, ni creérnoslas porque nos llevaría a error. Mismamente, para el pasado invierno fallaron bastante. Por norma general apuntaban a un invierno normal y el pasado invierno fue de todo menos normal.
Os dejo como ejemplo las previsiones que realizó el modelo CFS de la NOAA estadounidense el pasado Octubre de 2011, que suele ser el más empleado:
Como observamos en la imagen superior, el modelo hizo una previsión de un invierno normal en cuanto a temperaturas cuando sólo Enero presentó una caracterización normal; Diciembre fue ligeramente cálido, Febrero fue extremadamente frío y Marzo fue muy cálido.
¿A dónde quiero llegar? A que podemos analizar y escudriñar modelos todo lo que se quiera, seguir sus actualizaciones cada semana y analizar todo lo posible. Pero en la actualidad, no hay la tecnología suficiente como para hacer una previsión fiable a tan largo plazo. El mejor ejemplo es el que os mostré anteriormente, donde los mapas sacados de mediados de Octubre del pasado año apenas acertaron algo en sus pronósticos para el invierno anterior. Con lo que "creerse" los modelos que hay ahora de cara al invierno sería prácticamente un suicido. ¡Ojo! Que pueden dar en el clavo, pero solamente podemos tomarlos como una posible tendencia y nunca como algo seguro.
Creo que con estas pequeñas nociones, puede quedar un poco más claro qué son los modelos estaciones, qué hacen y cuales son los resultados, que se estiman en un rango de aciertos de entre el 40% y 60%.
En la próxima entrada haremos un pequeño análisis de los modelos estacionales con las previsiones para este invierno, aunque recordad lo que acabamos de publicar.

Nada toca sufrir como siempre e ir mirando los modelos poco a poco
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